Las esperanzas de Adobe Flash: Sobrevivir fuera del navegador

Flash es tan bueno que puede escapar a la Muerte, incluso de la muerte Flash.

Estaba revisando temprano este post de Smashing Magazine, donde se explica en realidad por qué toda la alarma que se había desatado ante la imposibilidad de ejecutar contenidos Flash había estado mal encuadrada y realmente era una cuestión de miopía nuestra. Deberían leer el post original para los detalles, yo me dedicaré a contextualizar un poco, para el archivo. Todo empezó cuando Apple sacó el iPod Macro, mejor conocido como iPad, a inicios de abril del 2010. La primera gran promesa, y la más fácil de cumplir, era tener una pantalla portátil, de fácil lectura e intuitiva con la cual navegar en la red, acceder a datos en la nube y otras tantas aplicaciones.

Con estas expectativas, extendidas entre un público más amplio que aquellos que adquirieron iPods o iPhones, una de las quejas más difundidas fue que el aparato no permitía ejecutar ningún contenido en Adobe Flash, que es hoy en día parte importante de millones de sitios web gracias a su versatilidad, facilidad de uso y vistosidad. El impedimento ya existía en los otros aparatos de Apple, pero recién estalló como gran debilidad para el iPad por su enfoque a la web . Y ahí empezó el intercambio de… bueno, una especie de intercambio. Supongo que así es como pelean los nerds corporativos.

Steve Jobs, como presidente de Apple y gurú de los usuarios de la manzanita, expuso sus motivos para mantener el iPad libre de Flash. Éstos incluían su percepción de que se trataba de un lenguaje cerrado, de propietario, que causaba problemas de memoria y consumo de batería, además de prestarse al desarrollo de aplicaciones de baja calidad. Argumentos curiosos si se considera el control obsesivo que ejerce Apple sobre sus dispositivos (oficialmente, no puedes instalar ni descargar nada que ellos no aprueben primero), que la calidad de un trabajo depende del autor y no de la herramienta, y que el resto de argumentos parecen más fallas del sistema operativo del iPad, como comentaría días después Shantanu Narayen, CEO de Adobe. Dicho sea de paso, hay una campaña muy divertida y amorosa de respuesta de Adobe ante las bravuconadas de Jobs.

"Amamos Apple (...) Pero no amamos que nos quiten la libertad de elegir qué crear, cómo crear y nuestras experiencias en la web"

Volviendo al artículo de SM, los puntos clave:

  • La implementación del estándar HTML5, que hace innecesario el uso de un reproductor Flash para abrir contenidos en video, no es necesariamente un peligro para Flash, y ambos lenguajes ni siquiera deberían competir por un mismo lugar en la web (esa es una polarización derivada de los argumentos de Jobs).
  • Flash no debería ser un estándar web, ni usarse por completo para el desarrollo web. Por un lado, tiene cabida en el ámbito corporativo, desarrollando aplicaciones y medios educativos, instructivos, de manejo de intranets. Es decir, sigue siendo un lenguaje potente, orientado a objetos y capaz operar con bases de datos y plug-ins. Una segunda gran posibilidad es el mercado de aplicaciones móviles. Además de las características mencionadas, un reproductor Flash compatible entre diversos sistemas operativos va a garantizar el mismo rendimiento en múltiples marcas y modelos.
  • Android, de Google, está desarrollando un entorno de programación basado en Flash, Adobe ha lanzado el Flash Player 10.1 pensado para smartphones, y Research in Motion (Blackberry) también está colaborando activamente con Adobe. En otras palabras, hay planes futuros para sacarle el jugo a Flash a pesar de lo que en Apple quieran hacernos creer.

Justo anoche estaba curioseando sobre cómo desarrollar aplicaciones para mi Nokia 5800, que usa un SO Symbian, con la plataforma S60 5th Edition, al igual que otros smartphones de Nokia, Samsung y Sony Ericsson. Entre los lenguajes de programación a los que la comunidad de desarrolladores Symbian ofrece soporte están Java, .NET, Python, Ruby y Flash. De los cinco, al ya tener instalado el Adobe Creative Suite 3 ó 4, tengo la herramienta ya lista en mi computadora para empezar a producir mi idea. Eventualmente estaría lista para distribuir como un archivo SIS (de aplicación S60) entre tres muy importantes fabricantes de teléfonos móviles. Y como SWF, en cualquier teléfono con un reproductor Flash, sea Android, Windows Mobile, Symbian o RiM. Incluso el CS5 nos permitiría en un futuro cercano convertirla a aplicación Apple.

La interfaz de Adobe Device Central permite verificar el funcionamiento de las aplicaciones con diferentes fabricantes.

Para ver buenos ejemplos de aplicaciones desarrolladas en Flash (¡sólo piénsenlas sin tiempos de carga!), pueden ver Aviary Phoenix, YourMinis Do-It-All o en el apartado de blogs, Flash Applications Showcase y FlashLite en español.

Whatever happened to my Interwebs?

Según la Wikipedia y el Proyecto Opte, así se vería la Internet.

El primero, o uno de los primeros posts de esta etapa irregular del blog, trató sobre el problema del control y la satanización de la piratería en la red. Hace dos años, me hubiera dedicado a predicar las maravillas de la web 2.0 y cómo el futuro del periodismo estaba en la participación ciudadana. Es más, a mediados del 2008 estaba buscando un planteamiento para una tesis de licenciatura en Comunicación que explote e innove en las herramientas de la Red (contaré lo que pasó con eso luego).  Los dos años anteriores, podría haber escrito párrafo tras párrafo sobre el futuro del blogueo, como si se tratara (y en el fondo lo es un poco) la reinvención de la imprenta. Y aún más atrás, muy probablemente era necesario explicar todavía la mecánica de los e-mails, el FTP, páginas de descargas, RealPlayer y MSN Messenger.

La conversación (hace casi nada que lo pensamos como una gran conversación) en Internet ha crecido en alcance de ser un tema reservado a los entendidos y los pocos aventureros que jugaban con las herramientas más superficiales, a ligarse a prácticamente cada aspecto de la actividad humana. En tanto podamos traducir y comunicar el mundo como información, vamos a poder usar la web como soporte. La relativa falta de reglas de juego ha ayudado a que esto ocurra, y los consecutivos intentos de controlarla han avispado a más de uno para mantenerla libre e independiente.

¿Qué ocurre hoy en Internet? De todo. Parafraseando a la Regla 34, que es otro fruto de la Red, si algo existe, está en Internet (y sí,  en algún lado hay porno sobre ello). Y es difícil encontrar un punto dónde fijar la atención estos días:

  • Tenemos la red social (hablando de todas juntas), que probablemente es lo más fuerte en este momento, además de por su capacidad de feedback, por sus posibilidades en relaciones públicas y márketing en tiempos donde los soportes físicos pierden más y más tribuna y los anunciantes no se conforman con un banner o un pop-up fácil de bloquear. Son plataformas ideales para la convergencia de media y de las primeras páginas que visitan muchos usuarios cada día.
  • Algunas empresas de software están más interesadas en implementar soluciones de cloud computing, para reducir la dependencia de los programas instalados y los archivos almacenados en cada terminal. Se me hace más conveniente tener cierta data en la nube en lugar de cargarla en memorias flash o conectar mi celular con un cable. Sin conectividad, es tiempo perdido.
  • Tenemos file sharing y derechos de autor para rato. Las personas clave deben tomar conciencia de que no hay una guerra entre las industrias culturales y las redes P2P. Se debe conciliar, modernizar, eliminar intermediarios y facilitar el acceso. Y por el otro lado, formar conciencia en el usuario de que al final del proceso tendremos que pagar de una manera u otra.
  • Medios tradicionales en la red. Arrastran consumidores de información que recién entran en contacto con la red a través de ellos. A la vez, se encuentran en un mundo que lleva sus años en el medio y tiene otros estándares de exigencia. Éste es un campo ideal para los community managers, porque la comunidad está ya hecha, y hay que encaminarla. Para forjarlas, preferiría un enfoque de marketero.
  • Democracia y libertad de expresión en la red. La tenemos, y a veces demasiado y de forma inmerecida. El relativo anonimato parece tentar a muchos a ataques e insultos en las secciones de comentarios, redes sociales y blogs y, para colmo, ganarse el apoyo de otros. Ahora no lo sentimos, pero sin un uso responsable de las herramientas en línea vamos a obligar a poderes superiores a imponernos las restricciones. La moderación desde adentro puede ser la respuesta. Aprendamos de los foros.
  • Control y privacidad en la red. Que nadie se confíe y no se diga más de lo necesario. En épocas en que los cambios pueden ocurrir de la noche a la mañana y nadie se preocupa de verdad en leer los términos de uso, lo mejor es publicar información con prudencia. Eso también significa oportunidades para implementar garantías al usuario, un aspecto en el que sí sería positiva la intervención de los gobiernos.
  • En cuanto a las plataformas móviles, vemos que el desarrollo y la información le ganan a los proveedores de servicios de telecomunicaciones. Los países en desarrollo tienen muchos más teléfonos celulares que computadoras. Si tener conectividad deja de verse como un lujo (o sea, cuando se cansen de vender iPhones y Blackberries), y se abren servicios a equipos menos avanzados, se abren el mercado móvil y sus posibilidades a las grandes masas. La cosa sería que retribuyan de algún modo el costo de ello.
  • El correo electrónico. Junto al chat en su forma más básica, es uno de los modos más antiguos de tener comunicación bidireccional y un sobreviviente. Está centralizado en proveedores que te ofrecen servicios adicionales, como mensajería instantánea, grandes espacios de almacenamiento, aplicaciones, comunidades, etc. Es cada vez menos frecuente y mucho menos deseable tener un correo corporativo, limitado y con interfaces desactualizadas. Las empresas deberían optimizarlos o dejar de destinar recursos a sostener un mecanismo que parece más de control que de trabajo.
  • Introducción de la campaña política en Internet. Steve Jobs y Barack Obama (el candidato) compartían el fenómeno llamado Campo de Distorsión de la Realidad. Podían decir todas las historias vendedoras que quisieran y las comunidades en línea los seguirían. Desconozco el peso real que tendría una campaña con respaldo en la Red para las próximas elecciones. Su llegada a la fuerte presencia de periodistas en las redes sociales, y eventual filtración a cómo enfoquen su cobertura en los medios masivos, es su mayor fortaleza. El peligro es tener un candidato con CDR que luego no sea capaz de responder a las expectativas.
  • Y por último, pero no menos importante, la conexión a Internet. Para tener una red de prosumers, hay que facilitarles las cosas. Bastante trabajo ya es producir videos, editarlos, retocarlos un poco, tal vez tener que cambiarles el formato o musicalizarlos, como para tener que pasar por el calvario de subir un video de 10 minutos, con un total de 100MB, en 12 a 14 horas. Ni hablar si queremos subir algo en HD.

Eso es lo que tengo que comentar para el Día de Internet este año. En 4 días, 30º Aniversario de El Imperio Contraataca, y en 8, V Día del Orgullo Friki.

Brevísimo tributo a Ronnie James Dio

El prodigio vocal y escénico metalero llamado Ronald James Padovana, y mejor conocido sólo como Diopasó a la presencia del Creador este domingo 16 de mayo del 2010. Personalmente no he podido seguir la trayectoria de Black Sabbath para hablar con autoridad de la importancia de RJD en el mundo del heavy metal. A pesar de haber escuchado a Rainbow previamente en alguna antología, desconocía la historia de la banda hasta que, gracias a Tenacious D in The Pick of Destiny, tuve nombres y pistas que seguir. De ahí que sí haya logrado escuchar esto:


En Pick of Destiny, inspirando juventudes junto a Jack Black y Meat Loaf.

No hace falta ser un erudito del rock para reconocer que un grande nos ha dejado.

¡Long live, Rock & Roll!

 
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