Posts Tagged ‘ historia del rock

Tenemos Hellville de Luxe

Ya está cirulando Hellville de Luxe, el más reciente disco de Enrique Bunbury. El disco viene después de la disolución de El Huracán Ambulante, la banda que lo ha venido acompañando durante su carrera solista hasta el 2005; de El tiempo de las cerezas, colaboración con Nacho Vegas del 2006; la gira de regreso de Héroes del Silencio, entre otras aventuras del zaragozano. La gracia de la etapa solista de Bunbury es que ha venido explorando en paralelo el mundo y su música, jugando y metamorfoseando su base rockera. Es un personaje que vive su apuesta por el rock & roll, sin encerrarlo en un estilo limpio o aséptico, sino llevándolo como marinero de puerto en puerto y como tal, apareándose con los sonidos más curiosos. O algo así, no suelo teorizar mucho sobre estas cosas. Hasta ahí por el momento. Análisis y críticas no faltan por la web. Yo sigo escuchando lo que me queda de disco. Vamos con los cortes que ya han salido al aire:

Hay muy poca gente

El hombre delgado que no flaqueará jamás

The Ting Tings: Cruzando los protones a ver qué pasa

Jules De Martino y Katie White se conocieron en la Leeds University, en West Yorkshire, Inglaterra. Que es como decir Mordor, porque no tengo mayor idea de la geografía británica. White pasó de un entorno rural a integrar una girl band llamada TKO, apoyando a grupos como Steps o Five. Five fue probablemente la única boy band decente de la historia, así que se le perdona. De Martino, más citadino y con algo formación artística a nivel académico, había pasado por bandas cristianas e indies hasta que se mudó a Manchester y se reencontró con White y otro amigo, con quienes formaron el naufragio (des)conocido como Dear Eskimo.

Para el 2006 habrían pasado por la escena experimental y multiplataformas de Salford, donde cruzaron energías, como los Cazafantasmas para matar a Zuul, pero con influencias alternativas y pop en lugar de rifles de protones. Aprendiendo de material vejo de los Talking Heads, Velvet Underground o Smiths, empezaron a trabajar letras y a repartir e intercambiar roles. Con ella en la guitarra y él en la batería, fueron construyendo The Ting Tings, un pop británico pegajoso y potente, que se zurra en el estilo del mainstream y se deja reconocer enseguida. Otra cosa es tratar de definirlo en sí mismo. A veces parece que en Franz Ferdinand se robaron a Charlotte Cooper de Subways, o The Knack fusionado con Yeah Yeah Yeahs.

O se lo podemos dejar a Michael Endelman de Rolling Stone:

Este dúo británico tiene actitud punk. Pero –shh, no se lo digan a nadie- los Ting Tings son estrellas pop. Tanto la cantante y guitarrista Katie White, como el baterista Jules De Martino, solían tocar en grupos teen pop de segunda línea. Sus primeras experiencias obviamente los resintieron contra la industria discográfica: De Martino admitió que el contundente single “Shut Up and Let Me Go” era una canción sobre la ruptura con su anterior sello, no sobre un antiguo amor. Esos años de formación, sin embargo, también les proporcionaron un instinto entrenado en estribillos pop pegadizos, lo cual explica probablemente por qué Apple eligió “Shut Up” para su reciente publicidad de iPod. En su disco debut, los Ting Tings crean un sonido new wave implacablemente vital: “That’s Not My Name” es una canción al estilo Toni Basil pero con cadencia punk-funk; “Be the One” suena como Blondie, y “We Started Nothing” combina un ritmo cortante con vientos souleros. Los Ting Tings meten la suficiente cantidad de guitarras desprolijas, letras girl-power y toques subsónicos de Moog para darle a We Started Nothing una cierta cualidad arriesgada. Pero es sólo la fachada: un disco que es tan disfrutable como cualquiera de Gwen Stefani o Kylie Minogue no necesita credenciales indie.

Como el embebido de los videoclips está bloqueado, dejo algunos singles para que cada uno saque sus conclusiones: Great DJ, That’s not my name y Shut up and let me go (también disponible en vivo).

Más por aquí.

Cantemos con los Muppets

Los Muppets,son el sueño lisérgico de Jim Henson y medio hermanos de los bichos de Plaza Sésamo. Cabe hacer la distinción, sin embargo. Plaza Sésamo era un show  educativo, constructivo, algo que el niño pudiera digerir mientras la pasa bien. El resto de la obra de los Muppets, desde The Muppet Show (1976-1981) hasta Muppets Tonight (1996-1998), pasando por 9 películas, 7 otros shows televisivos y como 20 especiales, gira alrededor del desmadre total. Es difícil pensar en situaciones que propicien el humor físico, absurdo y sobre todo caótico, más que un show de títeres con personalidades extremas y uno que otro famoso cayendo por ahí para reírse un rato de sí mismo.

Como si vieras de repente a R.E.M. cantando Furry Happy Monsters (Shiny Happy People, aparentemente los Muppets también eran primos de los Pokémon) con una Kate Pierson muppeteada, como si todos estuvieran hasta las orejas de antidepresivos:


Ya quisiera la Pierson verse así a estas alturas

O algo que supongo la rana René nunca le habrá contado a Espinete. Cuando Alice Cooper se dio una vuelta por el show:


¿A alguien más le da esto un aire a Gremlins 2?

A la inversa, tenemos Keep Fishin’ de Weezer, con los Muppets en teoría de invitados, pero robándose el show de todas formas. Y está tambien la aparición especial de los Smashing Pumpkins:


Me gustan más Penn & Teller

Los videos vienen de aquí, y hay como dos canciones más y algo de teoría del crossover.
 
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