Camino a Siege 4: HULK SMASH!
En el capítulo anterior mencioné el papel de los Illuminati en la desaparición de Hulk de la Tierra previamente a su separación por la Civil War. Como vamos atrasados en la publicación de los posts de Camino a Siege, haré esto corto. Planet Hulk es obra de Greg Pak, una mezcla de ópera espacial con historia de gladiadores y trip chamánico en un planeta regido por la ley del más fuerte. Todo parte de una irregularidad en el viaje de exilio de Hulk a algún planeta pacífico y sin vida inteligente, una especie de paraíso inocente donde Hulk pudiera vivir sin ser molestado por nadie.
Pero en cambio, un agujero de gusano (que son los desvíos equivocados de los viajes espaciales) lo termina desviando a Sakaar. En Sakaar, un planeta habitado por una especie insectoide esclava y una clase regente de humanoides rojos que gobiernan al estilo de la Roma imperial, Hulk es esclavizado gracias a los discos de obediencia, inductores de dolor, que inadvertidamente previenen que revierta a Bruce Banner al comienzo (luego sería por el constante estrés de la batalla). Y también está el tema aquel de que sus amigos lo expulsaron de la Tierra para mantenerlo enojado un rato más.
Sometido, el Gigante Verde es condenado a entretener al populacho en las arenas como gladiador. Y como en Gladiador, cabe decir, se acaba forjando un grupo de compañeros (los Warbound) y ganando la admiración del público, algo que desagradó al Emperador Rojo (mezcla de Cómodo en Gladiador con Obadiah Stane en Iron Man). Los Warbound principales eran:
- Miek, un insecto antropomorfo maltratado por la vida. El rencor hecho bomba de tiempo.
- Korg el Kronano o Saturniano, uno de los Hombres de Roca con los que luchó Thor alguna vez.
- Hiroim el Humillado, un exiliado de la Gente Sombra. Obi-Wan y Anakin pre-Vader en uno.
- Sin-Nombre, un eslizoide del Nido (Brood). Sanguinario por naturaleza.
- Elloe Kaifi y Lavin Skee, la aristócrata y su guardaespaldas, víctimas de una venganza política.
- Caiera, ex guardaespaldas imperial, fugitiva, e interés amoroso de cierto tipo verde y gritón.
Y bueno, más Gladiador, el Emperador y Hulk se enfrentan en la arena, uno no es tan buen perdedor, hay muchas más peleas, monstruos, el Silver Surfer (convertido temporalmente en el Silver Savage), y la súbita liberación de todos los esclavos gracias a que estas dos baterías vivientes sobrecargaron los “discos de obediencia”.
Como resultado, Hulk se vuelve un líder rebelde, en coalición con la Gente Sombra, los Insectos y las Púas parásitas, muy parecido al reencuentro espiritual y la reconciliación de su parte salvaje con el intelecto de Banner que ya había alcanzado con los aborígenes en House Of M. Como resultado, tenemos a un Hulk motivado, inteligente, hábil en cuanto a estrategia, y con amigos igualmente poderosos*.

Como es imposible mantener una publicación serializada por mucho tiempo mientras las cosas sean felices y todos coman perdices, Pak decidió que, ni bien acababa Planet Hulk, todo se le iba a ir al demonio al pobre de Hulk/Banner.
Resulta que en el nuevo orden establecido por Hulk tanto la antigua clase alta (los rojos) como los esclavos (los insectos) iban a ser tratados como iguales.
Esto no le gustó a Miek, que quería sólo venganza y sangre, así que saboteó la misma nave en la que Richards, Stark y compañía expulsaron a Hulk de la Tierra, provocando una explosión que mataría a un millón de personas en la ciudad capital de Sakaar, incluidos su esposa Caiera y su hijo por nacer. Creyendo que el atentado era una segunda trampa de sus antiguos amigos, Hulk emprende un viaje por el espacio, a declararle la guerra a los supuestos héroes de la Tierra por su ataque traicionero.
Viene la World War Hulk.
World War Hulk, a pesar de ser un festival de porrazos donde el resultado de cada número es “un montón de héroes de la Tierra se pelean contra los amigos de Hulk hasta que llega Hulk y los destroza porque es más listo que antes”, es en realidad un evento divertido y apropiado, considerando que seguía a todo el alboroto con tintes políticos de Civil War. El paso de debatir sobre los límites del control gubernamental, la paranoia de la seguridad interna en los Estados Unidos y hasta qué punto uno puede tomar la justicia por sus manos, a preguntarse quién pega más, si Hulk o todo el mundo, fue el respiro justo para el 2007.
Sin mayores complicaciones argumentales, Hulk llega para desquitarse de Richards, Blackbolt, Strange y Stark (Xavier estaba desaparecido y Namor había sido el único que no estuvo de acuerdo en la reunión de los Illuminati). Manhattan es evacuada mientras todos los héroes y el ejército estadounidense luchan contra los Warbound. Además, un pequeño grupo de Renegados (Hércules, Namora, Ángel y Amadeus Cho) se ponen de lado de los invasores. En paralelo Hulk recolecta a sus “enemigos” tras cada batalla:
- A Blackbolt (en ese entonces un impostor Skrull) en la ciudad de Atillan, en la Luna, abriéndose paso contra su súper grito.
- A Stark, destruyendo su última armadura Hulkbuster, a golpe limpio.
- A Richards, que intentó tranquilizarlo con una luz que emulaba al Sentry, y después de pasar por encima de los Cuatro Fantásticos, T’Challa y Tormenta.
- Al Doctor Strange, rompiendo sus manos y quitándole la habilidad de usar magia, y a pesar de haber recurrido al poder del demonio Zom.
- Mención honoraria: Charles Xavier, que se salvó por poco cuando Hulk se enteró de las pérdidas mutantes tras el Día-M.
Luego convierte el Madison Square Garden en una arena donde pone a los Illuminati a luchar entre sí. Para evitar el desastre inminente, el presidente de los U.S. de A. logra convencer al Sentry de superar sus inseguridades y salvar el día. Ambos colosos luchan hasta el fin y se revierten a sus respectivas formas de Robert Reynolds y Bruce Banner. Cuando parecía que todo estaba resuelto, Miek, que seguía sediento de sangre, arroja una lanza a Banner, que en cambio atraviesa a Rick Jones (el chico a quien Banner salvó hacía años de la explosión que lo transformó, que estaba tratando de hacer razonar a Hulk). Finalmente, es necesario un rayo láser concentrado lanzado de los satélites en órbita de Stark para volver a noquear al Gigante Verde.
Como consecuencia de WWH, la ciudad de Nueva York queda destrozada, junto a la confianza del público en la comunidad superheróica y en Iron Man como hombre a cargo de cuidar a la ciudadanía de este tipo preciso de amenazas. Los Warbound se quedan varados sin propósito en la Tierra, y Banner termina en una bóveda subterránea bajo el cuidado del General Ross.
Los héroes antiregistro que se presentaron a la batalla recibieron la amnistía de Stark por haber luchado contra el gobierno en la Civil War, pero seguían operando fuera de la ley. Strange empieza a cuestionarse su posición como Hechicero Supremo y al poco tiempo cedería el puesto a Doctor Voodoo.
Editorialmente, el único cambio que prosperó fue el paso de Incredible Hulk a Incredible Hercules, siguiendo las aventuras de Hércules y Amadeus Cho, mientras todo lo relacionado con la gente-gamma se relanzaba como Hulk, y luego el retorno de Incredible Hulk para celebrar su número 600.


Después de que Wanda Maximoff, la Bruja Escarlata sentenciara “no más mutantes” al final de HoM, y de acuerdo al registro “oficial” de las agencias de control de superhumanos como S.H.I.E.L.D. y el Comité de Actividades Superhumanas, en el mundo sólo quedaban 198 mutantes. Encabezando la lista de los desahuciados se encontraban Charles Xavier, vagando a pie nuevamente por las islas británicas, Eric Lensherr, abatido en las ruinas de Genosha, Pietro Maximoff, viviendo los días más lentos de su vida en las calles de Nueva York, y Wanda Maximoff, amnésica en las Montañas Wundagore donde creció junto a su hermano y su familia adoptiva de gitanos.
Entre las historias de poderes recuperados tenemos a Polaris, por ejemplo, se convirtió en Peste, uno de los Jinetes de Apocalipsis (en el X-Men de Peter Milligan). Moonstar apeló a cierta entidad divina para acceder a sus poderes de Valquiria en el crossover Dark Avengers vs. Uncanny X-Men. Prodigy, en las páginas de New X-Men y con la ayuda de las trillizas Phoebe, Celeste y Mindee, desbloqueó en su cerebro los conocimientos que absorbió previamente con su poder mutante. Inclusive Rictor y Quicksilver, en las páginas de X-Factor, Son of M y Silent War, lograron reactivar sus poderes con los cristales terrígenos que los Inhumanos usaban para mutara sus infantes. En otros menos afortunados, los cristales sobrecargaron fatalmente a los sujetos, poniendo a los propios poderes en su contra.
Otro más alturista fue Henry McCoy, la Bestia. El miembro de los Hombres-X originales realizó en Endangered Species una peregrinación para encontrar formas de reactivar el gen mutante, incluyendo consultas a viejos enemigos y amigos como Kavita Rao, Forja, Reed Richards, Tony Stark, Henry Pym, Sr. Siniestro, el Alto Evolucionario, Doom, MODOK, Pandemic, Spiral, y su versión de la Era de Apocalipsis, la Bestia Oscura. Entre desenterrar a los muertos del campo de concentración Neverland, experimentar en uno de los hermanos Guthrie, revisar líneas temporales alternativas, buscar respuestas en planos superiores al alcance de la ciencia y confrontar cara a cara a la Bruja Escarlata en un entorno onírico, la búsqueda no llegó a más.
Es cuando entra la Trilogía del Mesías, que está por cerrarse el 2010 y será seguramente motivo de otro especial, así que la explicaré rápidamente. En Messiah Complex, un nuevo bebé mutante nace en un pueblo de Alaska. Por algún motivo Cerebro lo detecta y múltiples facciones se enfrentan por recuperarlo, incluyendo a los X-Men, los Purificadores, los Merodeadores y Cable, el hijo de Cíclope y Madeline Pryor ido y vuelto del futuro. Cable es el único que logra rescatar a la bebé y ofrece llevársela a algún momento en el futuro donde pudiera crecer a salvo, hasta que Bishop, venido de un futuro más cercano, se revela como el principal interesado en asesinarla. La persecución en el tiempo los lleva hasta un futuro donde gobierna el clon de Cable, Stryfe. Cable, la pequeña Hope, Bishop, Stryfe, Deadpool, Apocalipsis y X-Force se enfrentan en Messiah War, de donde Cable y Hope siguen huyendo hasta Second Comming, el capítulo final con Hope adulta y en pleno uso de sus poderes.
La comunidad mutante se integró al mundo y esto llevó a su proliferación y ascenso en todos los ámbitos de la sociedad. En este contexto los Hombres-X no eran necesarios, y muchos de ellos llevaban vidas normales además de trabajar en organizaciones como S.H.I.E.L.D. o las Naciones Unidas. Colossus era un granjero en Rusia, Cíclope era piloto comercial y Emma Frost una psicoterapeuta. Sapo, Wolverine, Rogue, Mística, Nightcrawler, Sebastian Shaw, y los Nuevos X-Men operaban juntos en S.H.I.E.L.D., Gambito era un ladrón común, Mr. Siniestro tenía una granja de transgénicos y criaba a un Cable bebé, Apocalipsis gobernaba un territorio al norte de África, Charles Xavier estaba muerto, y Magneto y su familia gobernaban a todos los mutantes desde Genosha.
En un mundo lleno de post-humanos, los Vengadores tampoco hacían falta como equipo. El Capitán América no se había congelado en el Ártico y había envejecido tranquilamente. Iron Man fabricaba armas y tecnología para el régimen de Magneto, además de participar de combates en armadura contra oponentes como Johnny Storm y Flash Thompson. Ms. Marvel era la máxima heroína de este mundo, conocida como Capitana Marvel. Hawkeye (resucitado), Luke Cage, Capa y Puñal, la Gata Negra, Moon Knight, Iron Fist y otros dirigían un movimiento subterráneo de resistencia. Hank Pym trabajaba para la Bestia, Henry McCoy, e intentó crear una bomba biológica para destruir mutantes. Y Spider-Woman cubría la plaza humana en la Guardia Roja de S.H.I.E.L.D.









